The real face of COVID-19 in Honduras: a fight limited by low resources

dc.creatorMedina, Rinaen
dc.creatorFlores, Jandyen
dc.creatorDíaz, Óscaren
dc.creatorValerio, Fernandoen
dc.creatorMedina, Rinaes
dc.creatorFlores, Jandyes
dc.creatorDíaz, Óscares
dc.creatorValerio, Fernandoes
dc.date2020-09-10
dc.descriptionDeveloping countries are undoubtedly confronting a major challenge with the COVID-19 outbreak, as their debilitated health care systems are facing the dichotomy of allocating resources on either semi-structured units of care or trying to amplify the already struck facilities. Moreover, many were already depleted of medical equipment prior to the outbreak. The rationale behind, was to describe the factors that conditioned an unfavorable environment to face the pandemic. On March 10th 2020, Honduras reported the first case of COVID 19. After 181 days, authorities confirmed 64,764 cases. The fatality rate at the beginning of the pandemic was alarmingly high fluctuating between 2% and as high as 17%. Moreover, frontline healthcare workers were among the first to die, reflecting a remarkably initial scarcity of personal protective equipment (Guan et al., 2019; SINAGER, s.f). Unsurprisingly, data surfacing amidst the outbreak is showing a variability in terms of fatality rates and severity factors across different regions. Large-scale testing has been identified as an effective strategy leading to early detection and consequently rapid isolation.en
dc.descriptionSin duda, los países en desarrollo se enfrentan a un gran desafío con el brote de COVID-19, ya que sus sistemas sanitarios, ya de por sí debilitados, se ven abocados a la disyuntiva de destinar recursos a unidades de atención semiestructuradas o intentar reforzar las instalaciones ya afectadas. Además, muchos de ellos ya carecían de equipos médicos antes del brote. El objetivo era describir los factores que condicionaron un entorno desfavorable para hacer frente a la pandemia. El 10 de marzo de 2020, Honduras notificó el primer caso de COVID-19. Tras 181 días, las autoridades confirmaron 64 764 casos. La tasa de mortalidad al inicio de la pandemia fue alarmantemente alta, oscilando entre el 2 % y hasta el 17 %. Además, los trabajadores sanitarios de primera línea se encontraban entre los primeros en fallecer, lo que refleja una notable escasez inicial de equipos de protección individual (Guan et al., 2019; SINAGER, s.f.). Como era de esperar, los datos que están surgiendo en medio del brote muestran una variabilidad en cuanto a las tasas de mortalidad y los factores de gravedad entre las diferentes regiones. Las pruebas a gran escala se han identificado como una estrategia eficaz que conduce a la detección temprana y, en consecuencia, al aislamiento rápido.es
dc.formatapplication/pdf
dc.identifierhttps://revistas.unitec.edu/innovare/article/view/128
dc.languageen
dc.publisherUniversidad Tecnológica Centroamericanaes
dc.relationhttps://revistas.unitec.edu/innovare/article/view/128/114
dc.rightshttps://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0es
dc.sourceInnovare Revista de ciencia y tecnología; Vol. 9 No. 2 (2020); 123-124en
dc.sourceInnovare Revista de ciencia y tecnología; Vol. 9 Núm. 2 (2020); 123-124es
dc.source2310-290X
dc.titleThe real face of COVID-19 in Honduras: a fight limited by low resourcesen
dc.titleLa verdadera cara del COVID-19 en Honduras: una lucha limitada por bajos recursoses
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/article
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/publishedVersion

Archivos

Colecciones